22 de mayo de 2013

Sepulcro megalítico de Menga.

Enlaces:   Solsticio de verano desde el dolmen de Menga.
               Sepulcro megalítico de Viera.
               Tholos de El Romeral
                     Conjunto arqueologico dólmenes de Antequera.
         

  El sepulcro de Menga es una de las obras cumbre del Megalitismo europeo. No sólo por su tamaño o el peso descomunal de las losas que lo componen, sino por la creación de un espacio arquitectónico interno realmente impresionante.
 Alcanza una longitud de  27,5m y consta de tres partes: El atrio con la entrada al sepulcro, formada por el descomunal trilito (dos ortostatos verticales y una losa de cubierta) que identifica el monumento.

    Se puede ver una versión en color/blanco y negro, pasando el puntero por encima de la imagen.    


Exif: f 8, ISO 200, 1/500 seg.
     Nikon D700, 24mm.



   Se trata de un sepulcro de corredor constituido por una cámara sepulcral de forma poligonal o circular y un corredor de acceso que conecta la cámara con el exterior. Esta configuración posibilita el acceso a través de puertas,más o menos elaboradas, a la parte interna del sepulcro.
   La diferencia entre corredor y cámara está muy poco marcada el corredor, relativamente corto si se lo,  estaría compuesto por cuatro ortostatos a izquierda y otros tantos a la derecha, cubiertos con losas. Una ligera discontinuidad marca el paso hacia la gran cámara funeraria.

    Se puede ver una versión en color/blanco y negro, pasando el puntero por encima de la imagen.    


Exif: f 8, ISO 200, HDR.
     Nikon D700, 24mm.



   La Cámara funeraria ocupa casi tres cuartas partes del edificio conservado. Está compuesta por 7 ortostatos en cada lateral y una gran losa que constituye la cabecera del sepulcro. Pueden alcanzar hasta 4.7 metros de altura, incluido el metro aproximado que queda introducido en la zanja de cimentación y tienen un grosor en torno al metro y medio. En lo alto, el espacio se cierra con cuatro descomunales losas  de cubierta. Alguna de ellas ronda las 250 toneladas de peso.

    Se puede ver una versión en color/blanco y negro, pasando el puntero por encima de la imagen.    


Exif: f 11, ISO 200, HDR.
     Nikon D700, 24mm.



   La altura general del sepulcro va “in crescendo” desde los 2,7 m de la entrada hasta los 3.5 metros de la cabecera; mientras que su anchura máxima alcanza los 6 metros.
   Lo que más llama la atención son los tres grandes pilares que se alinean a lo largo del eje longitudinal de la cámara, coincidiendo con la unión de las cuatro losas de cubierta. Se trata de un recurso constructivo muy raro en el Megalitismo europeo.

    Se puede ver una versión en color/blanco y negro, pasando el puntero por encima de la imagen.    


Exif: f 11, ISO 200, HDR.
     Nikon D700, 24mm.


 Los sepulcros de Menga debió construirse, aproximadamente, durante el tránsito del IV milenio al III milenio AC, aunque es difícil de precisar. las construcciones megalíticas no se ajustan, como cabría esperar en nuestra ingeniería y arquitectura modernas, a un proyecto o plano preconcebido que requiere un desarrollo y termina con una inauguración pública. Al contrario, es bastante frecuente que estos monumentos, a lo largo de su historia, observen importantes modificaciones o re-estructuraciones tanto en elementos ortostáticos como en su túmulo, hasta que, en un momento dado, parece que el interés por el lugar decrece y se termina por abandonar.

    Se puede ver una versión en color/blanco y negro, pasando el puntero por encima de la imagen.    


Exif: f 11, ISO 200, HDR.
     Nikon D700, 24mm.


    En los trabajos realizados en 2005 se descubrió, en el último tramo de la cámara de Menga, tras el tercer pilar, un profundo y estrecho pozo de 19'50 metros con un diámetro de 1'50 metros.  Resulta compleja la interpretación de este profundo hoyo, ya que  se trata de un elemento extraño a la arquitectura megalítica.

     Se puede ver una versión en color/blanco y negro, pasando el puntero por encima de la imagen.    


Exif: f 11, ISO 200, HDR.
     Nikon D700, 24mm.


   Geograficamente hablando se encuentra situado en una gran depresión rodeada de montañas y los dólmenes se sitúan en una pequeña elevación sobre la fértil vega, al este de la actual ciudad de Antequera. Dicha vega es un espacio abierto delimitado por distintas elevaciones montañosas. La zona es recorrida por el río Guadalhorce en el que vierten sus aguas algunos arroyos como el de la Villa y el de las Adelfas Parece que en el momento de su construción era medio climático más húmedo que el actual.

      Se puede ver una versión en color/blanco y negro, pasando el puntero por encima de la imagen.    


Exif: f 11, ISO 200, HDR.
     Nikon D700, 24mm.



    El paisaje natural sería distinto al actual. Se piensa que en las inmediaciones de los sepulcros megalíticos abundarían las charcas y lagunas en cuyas orillas crecerían los fresnos, alisos y avellanos. Más alejados, en las faldas de las sierras próximas, crecerían densos pinares y encinares dispersos que podrían alcanzarlas riberas de los ríos y charcas que surcaban los llanos. En cualquier caso, este medio parece corresponder a un ambiente climático más húmedo que el actual.
   El panorama quedaría completado por la impresionante Peña que se levanta hacia el este y es  popular por su aspecto antropomorfo.



 Exif: f 11, ISO 200, 1/125 seg.
     Nikon D700, Nikkor 75-150mm f/3.5 Series E 


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